La visualización creativa es una técnica simple y fácil de realizar que se puede utilizar en cualquier momento del día y que usa la imaginación para encontrar soluciones a problemas y/o conflictos o para cambiar emociones negativas por otras más positivas que nos ayuden a sentirnos mejor.

La clave de esta técnica está en sentir que la solución o la emoción que buscamos es un hecho ya realizado.

Pasos a realizar

Para realizar esta técnica primero debemos situarnos en una posición cómoda, puede ser sentado o medio tumbado, no debemos tumbarnos completamente ya que corremos el riesgo de quedarnos dormidos.

Tenemos que llevar puesta ropa cómoda que no apriete para que la atención no se dirija a esa posible incomodidad. Puedes escuchar música mientras realizas la relajación y la posterior visualización, aunque también se puede hacer en completo silencio.

Cierra los ojos y relaja tu cuerpo; realizamos tres respiraciones profundas y a continuación seguimos respirando normalmente, a nuestro ritmo.

Empezamos la relajación por los pies y vamos subiendo poco a poco… hacia las rodillas… las piernas… los glúteos… sin prisa; relajamos el torso… la columna vertebral… sentimos cómo se van relajando nuestros órganos internos y nos recreamos en el bienestar que nos va recorriendo todo el cuerpo… mientras respiramos de forma acompasada seguimos subiendo poco a poco… relajamos nuestros brazos… las manos… el cuello y las cervicales; pasamos a la cabeza y relajamos las mejillas… la mandíbula… los labios que se abren ligeramente, la lengua… los párpados… los ojos, poco a poco… la frente…, todos los músculos faciales están ahora relajados… subimos hasta el cuero cabelludo… el cerebro… totalmente relajado… tenemos una gran sensación de paz y tranquilidad en todo nuestro cuerpo.

Cuando ya hemos alcanzado un estado óptimo de relajación, procedemos a realizar la visualización mental del problema, acontecimiento o situación del que queremos encontrar una solución, hacemos en silencio las preguntas que queremos sean resueltas cómo si alguien en nuestro interior nos las pudiera responder. Una vez hecho esto, el siguiente paso es visualizar la escena en nuestra mente cómo si el problema ya estuviera resuelto, nos vemos a nosotros mismos jubilosos y con un gran sentimiento de paz y felicidad por haberlo conseguido. No hay que verse buscando soluciones o realizando acciones para resolver nada, ya que esto nos produciría cierta ansiedad, la clave es que nos veamos con toda la situación en conflicto resuelta. Nos recreamos en esa visualización todo lo que queramos, viendo todos los detalles, sintiendo todas las emociones que nos evoca el haber alcanzado la solución buscada.

Puede darse el caso donde la solución o idea que buscamos no se nos revele en ese mismo instante, pero no dudéis que en algún momento después de haber practicado este simple ejercicio, sentiremos el momento “aja” que estábamos buscando. Puede ser mientras conducimos, trabajamos, dormimos, nos duchamos… 

Esta técnica también la podemos usar si estamos en baja forma o nos sentimos tristes, deprimidos, enfadados, enfermos, etc.

Para ello tenemos que visualizarnos en el estado óptimo en el que nos gustaría estar cómo si fuera un hecho consumado y sentir todas las emociones que ese estado de bienestar nos provoca. Estas visualizaciones mentales tienen la finalidad de hacernos sentir mejor, podemos recrearnos en las imágenes y las emociones que nos evoca la visualización, para así conseguir pensamientos y sentimientos más positivos que nos ayuden a afrontar esos momentos en los que nos encontramos mal.

Si nos cuesta crear imágenes mentales nuevas intentaremos visualizar imágenes de un tiempo pasado donde nos encontrábamos mucho mejor que ahora y dejamos que nuestro cuerpo “recuerde” la sensación y la emoción de sentirse bien. Nos recreamos en esas imágenes, las vivimos mentalmente cómo si fueran una película, nos sentimos trasladados a esos momentos y mantenemos en nuestro cuerpo las emociones de bienestar y salud que nos traen al momento presente.

Podemos estar visualizando todo el tiempo que queramos, disfrutando de lo que nuestra mente nos muestra, gozando del momento que nos revela nuestra imaginación.

Una vez nos sentimos bien, relajados y un poco más felices gracias a las imágenes que hemos recreado en nuestra mente, es hora de volver… poco a poco vamos moviendo el cuerpo, los pies, las piernas, los brazos… si queremos podemos desperezarnos… y finalmente abrimos los ojos. Esperamos unos minutos para levantarnos y no marearnos, lo hacemos cuando nos sintamos completamente despiertos.

Abrir chat
1
Hola, si tienes alguna duda o consulta, estoy aquí para ayudarte.
Muchas gracias por visitar mi web :-)